Antes de dejarte ir acabes tu novela y revientes en la pared con un montón de ideas, decidirte ante morir o matar al que no te quiera, jugaré mis mil al mil me iré a arrepentir.

¿Quién te va a dar una opción, sabiendo que vas a ser vos?

Son dos motivos para no aceptarte, uno por tarados, el otro por descarte.